La Internet de las cosas es un tema emergente
de importancia técnica, social y económica. En
este momento se están combinando productos
de consumo, bienes duraderos, automóviles y
camiones, componentes industriales y de servicios
públicos, sensores y otros objetos de uso cotidiano con
conectividad a Internet y potentes capacidades de análisis de
datos que prometen transformar el modo en que trabajamos,
vivimos y jugamos. Las proyecciones del impacto de la IoT
sobre Internet y la economía son impresionantes: hay quienes
anticipan que en el año 2025 habrá hasta cien mil millones de
dispositivos conectados a la IoT y que su impacto será de US$
11.000.000.000.000.
Imagen tomada de:http://www.solucionespm.com/internet-de-las-cosas/
Imagen tomada de:http://internetdelascosas2004.blogspot.com/2014/10/mapa-mental.html
Para mas información: https://www.internetsociety.org/wp-content/uploads/2017/09/report-InternetOfThings-20160817-es-1.pdf
Los conceptos clave que sirven como base para explorar las
oportunidades y desafíos de la IoT incluyen:
DEFINICIONES
DE LA INTERNET
DE LAS COSAS
Por lo general, el término Internet de las Cosas se refiere a
escenarios en los que la conectividad de red y la capacidad
de cómputo se extienden a objetos, sensores y artículos de
uso diario que habitualmente no se consideran computadoras,
permitiendo que estos dispositivos generen, intercambien y
consuman datos con una mínima intervención humana. Sin
embargo, no existe ninguna definición única y universal, (Rose, 2015).
TECNOLOGÍAS
INSTRUMENTALES
El concepto de combinar computadoras, sensores y redes para
monitorear y controlar diferentes dispositivos ha existido durante
décadas. Sin embargo, la reciente confluencia de diferentes
tendencias del mercado tecnológico está permitiendo que
la Internet de las Cosas esté cada vez más cerca de ser una
realidad generalizada. Estas tendencias incluyen la conectividad
omnipresente, la adopción generalizada de redes basadas
en el protocolo IP, la economía en la capacidad de cómputo,
la miniaturización, los avances en el análisis de datos y el
surgimiento de la computación en la nube, (Rose, 2015).
MODELOS DE CONECTIVIDAD
Las implementaciones de la IoT utilizan diferentes modelos de conectividad, cada uno de los cuales tiene sus propias características. Los cuatro de los modelos de conectividad descritos por la Junta de Arquitectura de Internet incluyen: Device-to-Device (dispositivo a dispositivo), Device-to-Cloud (dispositivo a la nube), Device-to-Gateway (dispositivo a puerta de enlace) y Back-End Data-Sharing (intercambio de datos a través del back-end). Estos modelos destacan la flexibilidad en las formas en que los dispositivos de la IoT pueden conectarse y proporcionar un valor para el usuario, (Rose, 2015).
POTENCIAL DE TRANSFORMACIÓN
Si las tendencias y proyecciones sobre el desarrollo de la IoT se convierten en realidad, esto podría obligar un cambio de mentalidad con respecto a las implicancias y problemas en un mundo donde la interacción más frecuente con Internet provendrá de la interacción pasiva con objetos conectados y no de una interacción activa con el contenido. La potencial realización de este resultado —un “mundo hiperconectado”— es una prueba de la naturaleza de propósito general de la propia arquitectura de Internet, que no impone limitaciones inherentes a las aplicaciones o servicios que pueden hacer uso de la tecnología, (Rose, 2015).
Imagen tomada de: https://www.hunterdouglas.com.co/cortinas/novedades/334/%C2%BFsabes-que-es-el-internet-de-las-cosas?
ORÍGENES, IMPULSORES Y APLICACIONES
El término “Internet de las Cosas” (IoT) fue empleado por primera vez en 1999 por el pionero británico Kevin Ashton para describir un sistema en el cual los objetos del mundo físico se podían conectar a Internet por medio de sensores.12 Ashton acuñó este término para ilustrar el poder de conectar a Internet las etiquetas de identificación por radiofrecuencia (RFID)13 que se utilizaban en las cadenas de suministro corporativas para contar y realizar un seguimiento de las mercancías sin necesidad de intervención humana. Hoy en día, el término Internet de las Cosas se ha popularizado para describir escenarios en los que la conectividad a Internet y la capacidad de cómputo se extienden a una variedad de objetos, dispositivos, sensores y artículos de uso diario, (Rose, 2015).
MODELOS DE CONECTIVIDAD
Las implementaciones de la IoT utilizan diferentes modelos de conectividad, cada uno de los cuales tiene sus propias características. Los cuatro de los modelos de conectividad descritos por la Junta de Arquitectura de Internet incluyen: Device-to-Device (dispositivo a dispositivo), Device-to-Cloud (dispositivo a la nube), Device-to-Gateway (dispositivo a puerta de enlace) y Back-End Data-Sharing (intercambio de datos a través del back-end). Estos modelos destacan la flexibilidad en las formas en que los dispositivos de la IoT pueden conectarse y proporcionar un valor para el usuario, (Rose, 2015).
POTENCIAL DE TRANSFORMACIÓN
Si las tendencias y proyecciones sobre el desarrollo de la IoT se convierten en realidad, esto podría obligar un cambio de mentalidad con respecto a las implicancias y problemas en un mundo donde la interacción más frecuente con Internet provendrá de la interacción pasiva con objetos conectados y no de una interacción activa con el contenido. La potencial realización de este resultado —un “mundo hiperconectado”— es una prueba de la naturaleza de propósito general de la propia arquitectura de Internet, que no impone limitaciones inherentes a las aplicaciones o servicios que pueden hacer uso de la tecnología, (Rose, 2015).
Imagen tomada de: https://www.hunterdouglas.com.co/cortinas/novedades/334/%C2%BFsabes-que-es-el-internet-de-las-cosas?
ORÍGENES, IMPULSORES Y APLICACIONES
El término “Internet de las Cosas” (IoT) fue empleado por primera vez en 1999 por el pionero británico Kevin Ashton para describir un sistema en el cual los objetos del mundo físico se podían conectar a Internet por medio de sensores.12 Ashton acuñó este término para ilustrar el poder de conectar a Internet las etiquetas de identificación por radiofrecuencia (RFID)13 que se utilizaban en las cadenas de suministro corporativas para contar y realizar un seguimiento de las mercancías sin necesidad de intervención humana. Hoy en día, el término Internet de las Cosas se ha popularizado para describir escenarios en los que la conectividad a Internet y la capacidad de cómputo se extienden a una variedad de objetos, dispositivos, sensores y artículos de uso diario, (Rose, 2015).
Tomado de: https://www.internetsociety.org/wp-content/uploads/2017/09/report-InternetOfThings-20160817-es-1.pdf
Imagen tomada de:http://internetdelascosas2004.blogspot.com/2014/10/mapa-mental.html
Para mas información: https://www.internetsociety.org/wp-content/uploads/2017/09/report-InternetOfThings-20160817-es-1.pdf




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